webcamsexplosivas.com Webcamerhot
Banners para vendedoras
  1. Esta página utiliza cookies. Continuar navegando en esta web implica su aprobación para el uso de cookies. Leer más.
Te damos la bienvenida a Mis Fetiches. No dudes en registrarte para poder postear, usar el chat, y acceder a todas las posibilidades que te ofrecemos.
Descartar aviso

Ya conoces nuestra tienda? Artículos exclusivos para los miembros de Mis Fetiches! Y, lo que es más importante, baratitos, baratitos!

Os dejamos el enlace para que veáis las cositas que hay disponibles.

Esperamos que os guste!

Descartar aviso

Estas son las novedades y mejoras tras la última actualización.

Os dejamos el enlace

Morbo con una amiga

Tema en 'Relatos eróticos y experiencias' iniciado por FrankN, 13 Ene 2013.

  1. FrankN

    FrankN Fetichista

    Registrado:
    16 Dic 2012
    Mensajes:
    413
    Género:
    Masculino
    Había quedado con mi novia y una amiga suya para cenar. Ya la había visto más veces y teníamos buena relación. Es una chica maja y abierta, algo picantona, lo cual me gusta mucho. Puedes reírte de casi todo y hablar de temas sexuales de forma abierta y divertida.

    Mi novia salía tarde de trabajar y yo estaba algo aburrido en casa, así que llamé a su amiga a ver si podíamos quedar un poco antes e ir tomando algo mientras esperábamos. Así fue, quedamos en un local, cerca del restaurante, para ir tomando algo. Cuando llegué ella me esperaba en una mesa con una cerveza. Me senté, pedí otra y comenzamos a charlar. Ella venía muy guapa, con un vestido corto de escote generoso. No tiene mucho pecho, no sé la talla con certeza pero quizá una 85, no más.

    LLevábamos un rato charlando y poco a poco la conversación fue derivando en temas más picantes. Las cervezas iban bajando, mi novia se retrasaba bastante y cada vez estábamos más animados y más cómodos.

    - Entré en la página que comentabas el otro día, dije yo.

    - Cuál? La de las bragas?

    - Sí, esa.

    Vi una sonrisilla en su cara, picante y algo malévola.

    - Y qué? Te gustó?

    Por un momento dudé, parecía que ella me lo ponía en bandeja. Pensé que podría tener alguien con quien hablar de mis morbos, pero una amiga de mi novia? No sabía si sería buena idea... Aún así finalmente me lancé, bastante ayudado por las cervezas la verdad.

    - Sí, me hice una cuenta.

    - En serio?

    Se acercó hacía mí, su expresión ahora era una mezcla de asombro y malicia.

    - Y vas a comprar algo?

    - Uff, qué directa, pensé. Parece que realmente le da morbo el tema, y si...

    - De momento sólo estoy curioseando y viendo un poco el ambiente.

    - Qué harías con la ropa? En el supuesto de que algún día comprases una claro...

    Ambos intentábamos matizar todo lo que decíamos, como intentando hacer ver que era una conversación sin más, como quien habla de cualquier tema banal. Sin embargo había algo en su mirada, supongo que en la mía también, que delataba en ambos casos que no era un tema superficial. Había morbo y mucho y creo que ambos lo sabíamos aunque no queríamos que se notase.

    - Ja ja ja! No sé, como es ropa igual ponérmela no?

    Lo dije intentando que sonase a broma, una broma simpática que liberase la tensión que empezaba a notar, pero nada más lejos de eso...

    - Sería morboso verte así vestido.

    De repente se hizo el silencio. No sólo entre ella y yo, sino que era como si todo el bar se hubiese quedado en silencio y sus ojos, que en ese momento me miraban inquisitivos y tratando de expresar todo lo que su boca no podía decir, se hubiesen convertido en los ojos de todas las personas que allí estaban.

    - Te gustaría probar?

    Su pregunta me hizo volver de golpe a la realidad, una realidad que había dado un vuelco de 180º. Se acabaron las insinuaciones, se acabo el hablar a medias. Ella había apostado, quería morbo, tenía ganas de jugar y quería saber hasta donde llegaban las mías. No había medias tintas ya en sus ojos ni en sus palabras.

    - Tal vez sí, pero... no sé, sería complicado, dije con la voz casi entrecortada.

    - No tanto, respondió. Yo soy una chica, tengo ropa interior de chica...

    Ya está, las cartas sobre la mesa. Ahí lo tienes, nunca lo vas a tener ni tan claro ni tan cerca, ahora decide. Ella está dispuesta, todo está en tu mano. No intentes asimilar lo que está pasando, sólo tómalo o déjalo, pero no habrá más, a esto sólo se juega una vez.

    - Qué propones?

    Ella se echó hacia atrás y esbozo una sonrisa, una sonrisa que ahora era sincera, no era malévola, ni picantona, era una sonrisa sincera y un poco triunfadora.

    - Vamos al baño dijo, y hacemos un intercambio, tu ropa interior por la mía.

    Era morboso, era muy morboso y muy excitante, así que no pude resistirme.

    - Vamos, dije.

    Ella se levantó y me cogió de la mano. Fuimos hacia el baño que sólo tenía una puerta, la cual daba a una zona de lavabos común y en la que había dos puertas, una marcada con una letra "C", la otra con una "S". En cada caso dentro había un váter. En ese momento no había nadie en los baños así que entramos en la puerta que tenía la "S" y ella cerró la puerta y puso el pestillo.

    El sitio era estrecho, no podíamos movernos sin rozarnos. Ella se levantó un poco el vestido y metió sus manos bajo el mismo. Sus piernas asomaron largas, blancas y fibrosas ante mí. Llevaba unas medias, de esas hasta los muslos, con una pequeña zona de encaje en la parte superior, sin liguero ni nada parecido, sólo rodeaban sus muslos y por alguna razón se mantenían así, sin caerse. A través de éstos empezó a deslizar un tanga hacia abajo, empujado por sus manos. Era negro, diminuto y con tres hilos que se unían en un pequeño triángulo en la parte de atrás.

    Se lo quitó y lo envolvió con su mano, mientras me miraba. Su mirada ahora decía: Vamos, es tu turno, quítate la ropa. Por si no quedaba suficientemente claro lo dijo con su boca, esbozando otra sonrisa, esta vez, llena de malicia.

    - Te toca.

    Me había pillado, me había traído allí, había cumplido con su parte, sin embargo yo sólo había visto sus piernas, jugaba con ventaja. Mi excitación era alta en esos momentos y si quería más iba a tener que quedarme desnudo delante de ella.

    Me desabroché el pantalón, me lo bajé y lo quité colocándolo encima del váter. Luego hice lo mismo con los boxer que llevaba. Tenía una leve idea de lo que iba a aparecer debajo pero aún así yo mismo me sorprendí, y creo que ella también. Mi pene estaba totalmente erecto, mirando al techo del baño.

    - Vaya, y eso que no has visto nada, río ella.

    Cogió mis boxer y se los puso, sin embargo esta vez se subió antes el vestido, dejando ver su pubis, impecáblemente rasurado. Me acercó el tanga, pero cuando yo estaba a punto de cogerlo, cambió de idea. Se agachó y me lo puso, primero un pie y luego el otro, para seguir subiéndolo lentamente por mis piernas. Acomodó mi pene, al menos lo que pudo, porque era imposible que en esas circunstancias ese diminuto trozo de tela pudiese sujetarlo. Con mimo colocó los hilos, incluido el que se introdujo entre mis nalgas.

    Mi excitación en ese momento era máxima. El trozo de tela suave rozando mi miembro, la situación, el hilo a través de mis nalgas... sus manos. Unas manos suaves que tras colocar el tanga seguían acariciando mi pene, suavemente y muy despacio pero sin parar. La miré y vi esa expresión en su rostro... Se mordía el labio con los ojos cerrados mientras su respiración se agitaba. Me di cuenta de que su otra mano estaba dentro de mis boxers, moviéndose algo más agitádamente que la otra. Yo puse la mía sobre la que sostenía mi pene invitándola a que ambas se moviesen al mismo ritmo y notando como mi respiración se agitaba.

    No duró mucho tiempo, noté como su cuerpo convulsionaba y se abrazaba a mí, soltando ambas manos y aferrándolas en mi espalda. Al mismo tiempo yo empezaba a correrme...
     
    justob, cutefeetlover12, Nino y 5 otros les gusta esto.
  2. PetPuk

    PetPuk Fetichista

    Registrado:
    31 Ago 2012
    Mensajes:
    135
    Género:
    Masculino
    Esta muy bien FrankN, ¿tiene continuación? espero que si. Gracias por compartirlo.
     
    A Nenitasexy le gusta esto.
  3. FrankN

    FrankN Fetichista

    Registrado:
    16 Dic 2012
    Mensajes:
    413
    Género:
    Masculino
    Nos vestimos, pero cuando iba a quitarme su tanga...

    - De eso nada, quiero que te lo dejes puesto toda la noche, me dijo con voz autoritaria.

    - Pero...

    -Pero nada, ahora eso es tuyo y esto es mío dijo señalando mis boxers, está claro?

    Su voz era firme y su mirada se me estaba clavando, atravesándome.

    - Vale, dije

    - Así está mejor.

    Salimos del baño y volvimos a la mesa. Al poco tiempo llegó mi novia. Estuvimos allí un buen rato charlando. Yo estaba incómodo con el tanga e intentando no moverme mucho para que no se me viese. Sin embargo a la vez estaba muy excitado, sobre todo cuando ella me miraba, clavándome la mirada, una mirada que decía eres mío y no tienes escapatoria.

    Decidimos ir al cine, ya que la noche era fría y lluviosa. Ella dijo que tenía muchas ganas de ver una película y a mi novia y a mí nos pareció bien, aunque no teníamos ni idea de que iba.

    Nos levantamos, yo con mucho cuidado y hasta me puse algo colorado por si se notaba el tanga.

    Llegamos al cine justo a tiempo, la película estaba empezando y entramos ya con la sala a oscuras. Para no molestar mucho nos sentamos según veníamos, con ella en medio de mi novia y yo. En la sala había muy poca gente, y bastantes hombres solos, lo cual me pareció raro al principio pero entendí después. La película no era porno pero estaba llena de escenas muy explícitas de sexo.

    Al cabo de un rato empezamos a ver movimientos extraños un par de filas más adelante, donde había un hombre sentado sólo.

    - Yo creo que ese tío se está masturbando, dijo nuestra amiga.

    - Tú crees? aquí?, dijo mi novia.

    - Sí, con la poca luz y sin nadie al lado es fácil que no te vean.

    - Lo dices como si tú lo hicieses alguna vez.

    - Bueno, alguna que otra.

    Mi novia no salía de su asombro, pero yo a estas alturas, ya me sorprendía de poco, o eso pensaba yo...

    - De hecho me está apeteciendo un montón ahora mismo, dijo nuestra amiga. Os molestaría si lo hiciese?

    - Jaja, no te atreverías, contestó mi novia.

    Sí que se atreverá, pensé yo. Tú no lo sabes pero esta tía es capaz de muchas cosas y tú sin querer la estás animando. Y además, lleva mis boxers puestos...

    Mientras pensaba en todo esto, aislado en mi mundo, y en como se podría poner la situación y cómo me iba a justificar, empecé a notar que la silla de al lado se movía. Cuando giré la cabeza me di cuenta que todo lo que había estado pensando era inútil. Allí estaba ella, con los vaqueros en mitad de los muslos, tocándose con la mano sobre mis boxers, y una fila más allá mi novia, a la cual no podía ver bien por la escasa luz, pero podía intuir perfectamente como sería su cara...​
     
  4. FrankN

    FrankN Fetichista

    Registrado:
    16 Dic 2012
    Mensajes:
    413
    Género:
    Masculino
    Pero en realidad, al que le cambió la cara fue a mí, al ver como mi novia se desabrochaba los pantalones y metía una mano por dentro de ellos comenzando a acariciarse.

    La película estaba subiendo de tono por momentos y ellas lo estaban disfrutando, increíblemente más que yo, que estaba atónito por la situación.

    Nuestra amiga seguía tocándose y empezaba a lanzar tenues gemidos, claramente le llevaba ventaja a mi novia. Se había levantado la camiseta y mientras con una mano se acariciaba su sexo, con la otra hacia lo mismo con sus pechos, pequeños pero redondos, que asomaban ya por encima del sujetador.

    Mi novia no quiso ser menos y se bajo los pantalones hasta las rodillas, mientras se desabotonaba la camisa que llevaba y se tocaba también en ambas partes.

    Un par de filas más adelante, el tío que se estaba masturbando, miraba de vez en cuando hacia atrás para ver el espectáculo, que estaba empezando a ser ya tan caliente como el de la película. Al poco rato se levantó y se vino hasta la fila justo de delante. Al principio se cortó un poco al verme a mí, pero después, viendo que ellas seguían tocándose se bajo el pantalón mostrando un enorme pene totalmente erecto.

    - ¿Por qué no os quitáis algo de ropa? preguntó mientras empezaba a tocársela.

    Nuestra amiga se quitó la camiseta tirandomela encima, después hizo lo propio con el sujetador, y se echó hacia adelante agarrándole la polla al tío.

    Mi novia se bajo los pantalones hasta los tobillos y abrió sus piernas apoyándose en el asiento de delante. Se había quitado el sujetador pero aún conservaba la camisa abierta, dejando ver sus enormes pechos de una forma muy sugerente.

    El hombre saltó la fila de asientos poniéndose entre ambas. Mi novia levanto la mano para agarrarle la polla y meneársela a la par que nuestra amiga.

    Yo no podía creerme lo que estaba pasando, pero cada vez estaba más excitado. Miraba atento sin perder detalle. Eso hizo que no me diese cuenta de la presencia de otro hombro justo en el asiento de al lado, detrás de mí, ya que yo estaba completamente girado mirando la escena.

    Tenía su pene en la mano y se estaba masturbando. Al girarme me dijo:

    - Menudas eh? Qué bien se lo están pasando...

    Yo asentí con la cabeza y volvía a mirarlas. Se habían acercado más al hombre y ahora jugaban con sus lenguas sobre su polla. Lamiéndola a dúo y las entrelazaban entre ellas.

    - Te va a reventar la bragueta me dijo el hombre que tenía detrás.

    Y era verdad, estaba excitadísimo y a punto de explotar. Me desabroché el pantalón y dejé que saliese disparada.

    - Eso es un tanga, me preguntó él?

    - Sí, es de ella, dije señalando a mi amiga.

    - Mmmmm, pues podrías aprovechar y ponerte el conjunto completo me dijo mirando hacia el sujetador que tenía encima.

    Las dos chicas estaban ya chupando el tremendo pene a pares, disfrutándolo mientras se acariciaban sus pechos entre ellas.
    Yo estaba tan caliente que no podía pensar con claridad. Casi sin darme cuenta me estaba sacando la camiseta y poniendo el sujetador de mi amiga, mientras el otro hombre tiraba de mis pantalones hacia abajo, hasta los tobillos, dejándome en ropa interior de mujer en medio de un cine.

    Empecé a masturbarme sin perder detalle del otro trío y al mismo tiempo mirando de reojo a mi nuevo amigo y como él se masturbaba también. Sin esperármelo el cogió mi mano y la llevo a su pene. Yo lo agarré casi por instinto y empecé a menearlo, al mismo ritmo que el mío, sintiendo como ambos gozábamos.

    Al poco tiempo noté como ponía una mano en mi nuca y forzaba levemente mi cabeza, dirigiéndola hacia su polla. Fue el último instante en el que pude mirar a las chicas, justo el instante en el que vi como el otro hombre se descargaba, soltando su leche que caía sobre mi amiga y mi novia, que la esperaban deseosas...
     
  5. anafetiche

    anafetiche Fetichista

    Registrado:
    11 Feb 2013
    Mensajes:
    10
    Género:
    Femenino
    Que bueno!! Me encanta tu forma de escribir y... el morbo que desprenden esas fantasias.... transmites mucho ;-)
     
    A Nenitasexy, PetPuk y FrankN les gusta esto.
  6. PetPuk

    PetPuk Fetichista

    Registrado:
    31 Ago 2012
    Mensajes:
    135
    Género:
    Masculino
    Muy bueno FrankN aunque ha tardado un poco en llegar la continuación, ha merecido la pena la espera. Gracias de nuevo y sigue con tus historias que son muy eróticas y excitantes le ponen a uno a 100o :aplauso::thumbsup:
     
    A Nenitasexy, FrankN y anafetiche les gusta esto.
  7. FrankN

    FrankN Fetichista

    Registrado:
    16 Dic 2012
    Mensajes:
    413
    Género:
    Masculino
    Despues de haber dejado contentos a los dos hombres nos volvimos a acomodar los tres en nuestras butacas.

    Mi novia y yo nos mirábamos como no creyendo lo que había hecho el otro, mientras nuestra amiga sonreía con cara de pícara y de estar disfrutando de este momento, casi como si lo hubiese planeado.

    - Le queda bien esa ropita dijo mi novia.

    Nuestra amiga asintió con la cabeza y con una sonrisa maliciosa en la boca y su mano acariciando mi cabeza añadió:

    - Y es muy obediente verdad?

    Yo asentí con la cabeza, y entonces ella agachándose me quito los zapatos y me dijo que levantase un poco las piernas para poder sacarme los pantalones. Me quedé sólo con el tanguita y el suje, sentado en mi butaca mientras la película continuaba y varias personas se giraban de vez en cuando hacia nosotros a ver como continuaba la cosa.

    Ellas se acomodaron la ropa y sin decir nada ni darme tiempo a reaccionar se levantaron y salieron de la sala llevándose mi ropa.

    Yo me quedé paralizado sin saber como reaccionar, echándome hacia abajo en la butaca, tratando de esconderme, sin imaginarme como podría salir de allí.

    Los minutos se me hacían eternos, intentaba pasar desapercibido mientras pensaba en como salir de esta. De repente se abrió la cortina de la sala y vi entrar a nuestra amiga. Ufff, pensé, sólo era una broma. Sin embargo vi que no traía mi ropa.

    Se puso delante de mi mirándome.

    - Mmmm, que bien te queda mi ropita...

    Se agachó hacia mi sujetándome la cabeza con ambas manos y me dio un beso en la boca.

    - Tú ropa está en el baño de mujeres, el último wc de la derecha.

    Dio media vuelta y se fue pasando su mano por mi mejilla.
     
  8. FrankN

    FrankN Fetichista

    Registrado:
    16 Dic 2012
    Mensajes:
    413
    Género:
    Masculino
    No sabía que hacer y la película estaba a punto de terminar. Miraba desesperadamente hacia la puerta esperando que alguna de ellas entrase con mi ropa y todo se quedase en un susto, sin embargo aquello no iba a pasar. Si quería salir de allí dignamente tenía que buscar otra solución.

    Me fui cambiando de butaca en butaca acercándome a la salida, hasta llegar a la última, justo al lado del pasillo. Tras la cortina que cerraba la sala no se veía ningún movimiento, tan sólo la luz asomando por debajo.La moví un poco y no vi nadie en el pasillo, así que sin pensármelo aproveché y me deslicé fuera de la sala.

    Por suerte no había nadie a la vista. Tuve una sensación rara, mezcla de miedo y de excitación por estar casi desnudo y con ropa interior de chica en aquel sitio, donde en cualquier momento alguien me podría ver.

    Miré alrededor en busca de los baños, por suerte no estaban muy lejos, aunque me di cuenta de que había una cámara de seguridad justo en la entrada. Antes de que pudiese venir alguien y verme así corrí y me metí rápidamente en el baño de mujeres.

    No había nadie en la zona de los lavabos, pero sí dentro de alguno de los baños. Caminé tratando de no hacer ruido hacia el final, buscando el último de la derecha.

    Al pasar por delante de uno de los que estaban ocupados no pude vencer la tentación y me agaché un poco para mirar por debajo de la abertura de la puerta. Vi unos zapatos de tacón negros y unas medias del mismo color que cubrían unas piernas delgadas, lo cual me hizo excitarme y por un momento desviarme. Por suerte me recompuse y seguí adelante hasta llegar a la última puerta.

    Estaba cerrada y tenía puesto un cartel hecho a mano con un bolígrafo que ponía "Fuera de servicio". Tuve que colarme por debajo de la puerta para entrar, arrastrándome.

    Dentro, sobre la taza del wc había ropa, pero no era exactamente la mía. Estaban los pantalones de nuestra amiga, mis zapatos y mi abrigo.
    Encima de todo un tampax y una nota que ponía: "Hola perrito. Ponte todo esto y sube a buscarnos a la tienda de lencería de la segunda planta. T-O-D-O"

    Mientras escuchaba el ruido de la cisterna dos váteres más allá, no podía salir de mi asombro, sin embargo la situación me estaba resultando de los más morbosa, ser el perrito de mi novia y nuestra amiga. Tampoco tenía otra opción en esos momentos así que traté de disfrutar al máximo y meterme de lleno en el juego.

    Cogí y el tampax y me lo puse en el ano, colocando de nuevo el tanga y dejando que el hilo quedase colgando. Era una sensación extraña, incómoda al principio pero a la que poco a poco me iba acostumbrando, incluso casi diría que empezaba a darme algo de placer con los movimientos.

    Después me puse el pantalón. Me quedaba algo apretado pero increíblemente me servía, ya que nuestra amiga es alta y con bastante cadera. Se notaba que era de chica y se me metía mucho en el culo pero con el abrigo disimularía algo.

    Una vez vestido como me ordenaron y esperando el momento en el que nadie me pudiese ver salir del baño me fui a buscarlas.

    Tenía una sensación rara mientras caminaba por el centro comercial, el tampax en mi culo, el tanga, el pantalón apretado que me violaba, el hecho de llevar ropa interior de mujer debajo mientras me cruzaba con la gente... estaba muy excitado.

    Llegué a la tienda y sin pensármelo mucho entré. Las vi al momento, estaban mirando ropa tranquilamente y al verme casi ni se inmutaron. Nuestra amiga llevaba su abrigo largo cerrado y entre él y las botas se podía ver un trozo de piel de sus piernas. Sus pantalones los llevaba yo así que debajo tenía que estar desnuda.

    - Hola perrito, has hecho lo que te ordenamos? preguntó nuestra amiga sin dejarme ni decir hola.

    - Sí.

    - Todo?

    - Sí.

    - Hummm... voy a asegurame. Ven conmigo.

    Se di la vuelta y se dirigió hacia los probadores. Yo fui detrás de ella. Entramos en uno y cerró la cortina.

    - A ver, bájate los pantalones y date la vuelta.

    Yo me desabroché los vaqueros que por fin dejaron de violarme y me los bajé hasta las rodillas dándome la vuelta, de espaldas a ella.

    Noté como ella se agachaba detrás y como sus manos acariciaban mi culo. Mi cuerpo se estremeció por completo.

    - Mmmm estás excitado eh perrito?

    Apartó un poco el tanga y separo mis nalgas para comprobar que había cumplido con todas sus órdenes.

    - Bien perrito has sido bueno, así me gusta.

    Se levantó y me subió los pantalones.

    - Te quedan bien, algo apretaditos pero bien.

    Me di la vuelta de nuevo, mirándola. Estaba muy excitado y me había empalmado consideráblemente. Ella rió al verlo.

    - Sí que estás excitado sí, eh perrito? Te preguntarás que llevo debajo del abrigo si mis pantalones los llevas tú no?

    Lentamente comenzó a abrirse el abrigo y separarlo para que pudiese verla. Debajo llevaba su camiseta pero sin sujetador. Sus pechos son pequeñitos pero sus pezones se marcaban a través de la camiseta apuntándome.Seguí recorriéndola con la mirada hacia abajo. La camiseta terminaba en una cintura estrecha de donde nace su cadera, marcando sus curvas.

    Ya no llevaba mis boxers, sino que en su lugar llevaba las braguitas de mi novia.Metió sus manos entre la cintura de las braguitas y su cuerpo estirándolas y mirándome.

    - Te gusta como me quedan a mí perrito? Están muy húmedas sabes...

    Sin quitar la mirada de sus caderas y de las braguitas de mi novia, trataba de imaginar en que momento se las habían intercambiado y que habrían hecho entre ellas.

    Sin cerrarse el abrigo me cogió de la mano y salimos del probador. No podía creer lo que iba a hacer, salir así en bragas a la tienda, no era posible. Pero sí lo fue, salimos, pero la tienda estaba vacía. La dependienta, una mujer morena, acaba de cerrar la puerta y bajar las persianas, mientras mi novia colocaba unos conjuntos de ropa sobre el mostrador.

    - Ella es una buena amiga. Las tres vamos a disfrutar mucho de ti perrito, me dijo al oído por detrás nuestra amiga, mientras me quitaba el abrigo...
     
  9. FrankN

    FrankN Fetichista

    Registrado:
    16 Dic 2012
    Mensajes:
    413
    Género:
    Masculino
    La dependienta estaba seria, mirándome, como si me estudiase y trazase un plan mentalmente. Pasó a mi lado sin mirarme ni decirme nada y se dirigió hacia la zona de los probadores. Mi novia estaba al lado del mostrador, de pie, con varias prendas de ropa interior sobre el mismo, mirándolas y eligiendo las que mas le gustaban.

    Nuestra amiga trajo una silla y la puso en el centro de la tienda. Después de quitarme el abrigo me mandó quitarme los pantalones, lo cual hice al instante. Estaba excitado, no podía negarlo, y el juego me gustaba. Sin embargo no tenía ningún control sobre la situación y no sabía lo que iba a pasar a partir de ese momento y además estaba atrapado dentro de la tienda, así que estaba un poco tenso.

    - Siéntate

    Me senté en la silla vestido sólo con la ropa interior de nuestra amiga y con el tampax en el ano, que nada más sentarme volví a notar, haciendo que me excitase todavía más. Ella cogía mis manos y las llevaba hacia detrás de la silla, atándolas con una cinta de tela, mientras me decía al oído:

    - Tienes miedo?

    - No, contesté yo, dándome cuenta de la inseguridad de mi voz.

    - Pues deberías.

    Se fue hacia donde estaba mi novia, dejándome allí atado en mitad de la tienda. Hablaban entre ellas y miraban la ropa que había sobre el mostrador. Mientras las miraba escuché como se abría la puerta de los probadores y unos zapatos de tacón que caminaban aproximádonse hacia mí por la espalda.

    La dependienta estaba delante de mí. Era morena, bajita, no tenía mucho pecho. Sus caderas eran anchas y tenía un culo redondito. LLevaba puestos unos zapatos de tacón negros, con unos tacones increíbles. De ellos, recubriendo sus piernas unas medias negras de rejilla que terminaban en la mitad de sus muslos, con unos ribetes con encajes. Estas se sujetaban mediante un liguero negro que abrazaba su cintura, colocado justo encima de un tanga de hilo negro con la parte de delante transparente, que dejaba ver perfectamente la pequeña y cuidada mata de pelo de su pubis. En la parte de arriba llevaba un corsé negro, con encajes haciendo juego con las medias, que dejaba asomar la redondez de sus pequeños pechos por la parte de arriba.

    Me miraba sin decir nada, sólo con sus ojos clavados sobre mí. Detrás de ella podía ver a mi novia y a nuestra amiga, la cual estaba empezando a desnudar a mi novia. Una vez desnuda empezó a sobarle los pechos y darle pequeños besos. Luego cogió unas medias rojas y comenzó a ponérselas, también con un liguero del mismo color. Luego cogió un tanga rojo, todo de encaje y se lo puso con mucha suavidad, pasando su lengua por su rajita justo antes de taparla con él.

    La dependienta se acercó a mí y levantó su pierna colocando su pie encima de una de las mías. Seguía mirándome sin decir nada. No era necesario. Me agaché un poco para acercarme a su pie con la boca y comenzar a lamer el zapato.

    - Buen perro, dijo entonces ella.

    Mientras lamía el zapato de la dependienta miraba de reojo a las otras chicas. Ahora era mi novia la que desnudaba a nuestra amiga y después empezaba a vestirla. Unas medias negras de rejilla con un liguero y un tanga negro.

    Así vestidas se acercaron hasta donde estábamos, poniéndose detrás de la dependienta. Ésta había levantado más su pierna momentos antes para meterme el tacón en la boca, el cual estaba ahora chupando mientras ellas miraban.
     
  10. PetPuk

    PetPuk Fetichista

    Registrado:
    31 Ago 2012
    Mensajes:
    135
    Género:
    Masculino
    Vaya!!! esto se esta volviendo a poner muy muy caliente y de lo mas interesante ;-) :aplauso::alabar::baba: Ya estoy impaciente por saber como continua. :rojito: Muchas Gracias :thumbsup:
     
    A Nenitasexy le gusta esto.
  11. FrankN

    FrankN Fetichista

    Registrado:
    16 Dic 2012
    Mensajes:
    413
    Género:
    Masculino
    Nuestra amiga tenía los brazos detrás de la espalda. Al sacarlos hacia delante pude ver como llevaba en las manos un arnés con un consolador enorme.

    Vi como se lo colocaba mientras yo seguía chupando los tacones de la dependienta, y como empezaba a jugar con mi novia, acariciándose una a la otra.

    Hizo que mi novia se pusiese de rodillas y empezase a lamerle el consolador como si fuese su polla, metiéndoselo cada vez más en su boca. La dependienta se separó de mí y fue hacia detrás del mostrador. Después de un minuto salió, llevando puesto otro arnés con otro gran consolador. Yo seguía atado, muy excitado viendo como aquellas mujeres no sólo se aprovechaban de mí sino que ahora iban a hacerlo de mi pareja también.

    Cuando me di cuenta ambas le metían sus consoladores en la boca. Mi novia los chupaba alternativamente y a veces le metían los dos en la boca. Era una sensación extraña, parecía que le estaba gustando y lo estaba disfrutando, ella que siempre se mostró tan recatada para el sexo...

    La dependienta se sentó en una silla mientras nuestra amiga le quitaba las braguitas a mi novia tirándolas hacia donde yo estaba. Hicieron que se sentase sobre la dependienta, de espaldas a mí, mostrándome su culo y haciendo que viese en primera persona como se tragaba el enorme consolador por su vagina. Empezó a moverse cabalgando a la dependienta, gimiendo de placer. Mientras, nuestra amiga acariciaba su culo y le empezaba a meter algunos dedos preparándolo.

    Poco a poco empezó a meterle su consolador mientras ella seguía cabalgando a la dependienta. Gemía de placer fuera de sí con esos dos enormes dildos que la penetraban por ambos agujeros. Estuvieron así un buen rato, yo mientras mirando incrédulo y excitado, hasta que por fin noté que mi novia se corría y quedaba rendida.

    Se acercó a mí y puso su vagina en mi cara para que notase como estaba de chorreante después de la enorme corrida. Me acarició la cara mirándome y diciendo:

    - Te ha gustado?

    Yo asentí con la cabeza sin saber que decir.

    - Pues ahora te toca a ti.

    Diciendo esto se apartó y vi como las otras dos mujeres se acercaban hacia mi con sus consoladores apuntándome...
     
    A Nenitasexy, cutefeetlover12 y postdata les gusta esto.
  12. Kana

    Kana Fetichista

    Registrado:
    11 Jun 2013
    Mensajes:
    1
    Género:
    Femenino
    Madre mía, pero no lo dejes ahí, sigue!
     
    A Nenitasexy y PetPuk les gusta esto.
  13. pxr200

    pxr200 Fetichista

    Registrado:
    3 Jun 2013
    Mensajes:
    45
    Género:
    Masculino
    Grande Frank, eres Grande.
    Gracias.
     
    A Nenitasexy y FrankN les gusta esto.
  14. FrankN

    FrankN Fetichista

    Registrado:
    16 Dic 2012
    Mensajes:
    413
    Género:
    Masculino
    Mi amiga fue la primera.

    Apoyado sobre el mostrador, con las piernas abiertas y mi culo dispuesto, como si fuese la oferta de la tienda, noté como me embestía con el consolador clavándolo entero. Fue un golpe seco que recorrió mi cuerpo de arriba a abajo y de abajo a arriba. Un escalofrío lo me recorrió por dentro, seguido de una sensación de dolor, notando como mi culo se estaba intentando acomodar a ese pedazo de carne postiza. Lentamente la sensación se fue tornando en placer, muy leve al principio y cada vez más intensa, al mismo tiempo que ella empezaba a moverse dentro de mí, follándome lentamente.

    Mi novia se puso por dentro del mostrador, con su coño a escasos centímetros de mi cara, aún babeante de la enorme corrida a la que la habían sometido. Acariciaba mi cabeza, aprobando lo bien que me estaba portando, mientras animaba a nuestra amiga a follarme más fuerte.

    Yo intenté acercar mi lengua al coño de mi novia. Ella se acercó un poco y pude saborear todos esos restos de su placer, para convertirlos en los míos. Lamí cada centímetro de su coño limpiando y saboreando esos jugos. Ella agarró mi cabeza con fuerza y presionó contra su sexo comenzando a rozarse contra mi boca y mi cara, de nuevo empezaba a disfrutar gimiendo y apretando mi cabeza.

    Eso puso a mil a nuestra amiga que agarró mis caderas y empezó a meter y sacar el dildo salvajemente de mi culo reventándolo. Estaba extasiado por tanto placer. Mi novia empezó a correrse de nuevo soltando todavía jugos de su coño que relamí con gusto. Al terminar dejó sitio a nuestra amiga que sacó el consolador de mi culo y se puso donde estaba antes mi novia metiéndolo entero en mi boca. Sin reparar en mucho más empecé a chuparlo como si fuese una polla de verdad, relamiendo todos sus bordes con mi lengua.

    La dependienta aprovechó entonces para ponerse por detrás y meterme su todavía más grande consolador en mi culo, siendo follado así por mis dos agujeros al mismo tiempo. Notaba como mi polla estaba respondiendo a todo esto, poniéndose dura. Cada embestida por detrás hacía que me rozase contra el mostrador, así que pronto empecé a notar como tenía ganas de correrme. La dependienta se dio cuenta y aceleró la penetración mientras azotaba mi culo.

    - Vamos zorrita, córrete, me dijo.

    Yo no tardé en obedecer dejándome llevar y soltando mi corrida contra el mostrador. Noté como ellas sacaron casi a la vez sus consoladores de mí y la mano de la dependienta sujetar mi pelo. Me puso de rodillas delante del mostrador, desde donde podía ver los restos de semen que escurrían por el cristal hacia el suelo.

    - Mira como me has dejado el mostrador, zorrita, ahora vas a tener que limpiarlo todo...
     
  15. postdata

    postdata Fetichista

    Registrado:
    23 Oct 2013
    Mensajes:
    25
    Género:
    Masculino
    Coño, que bueno eres FrankN ... me encantan :alabar:
     
    A Nenitasexy le gusta esto.

Compartir esta página