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Las sandalias de los chinos

Tema en 'Relatos eróticos y experiencias' iniciado por alerce43, 16 Oct 2016.

  1. alerce43

    alerce43 Fetichista

    Registrado:
    15 Oct 2016
    Mensajes:
    1
    Género:
    Masculino
    Hola a todos/as

    Soy un chico al que le encanta ver a las chicas usando sandalias, y es ese sentido me da igual planitas que con tacón, aunque me encantan también los tacones en ocasiones un excesivo tacón me parece ordinario y unas simples chanclas pueden ser de lo mas sexi.

    Derivado de esto también me encanta usar sandalias, y poder enseñar mis pies a las chicas. De adolescente apenas me atrevía ya que por lo menos en los ambientes en los que me movía se consideraba de gays. Afortunadamente las sandalias ya son un calzado masculino mas y los veranos no suelo usar otra cosa.

    Otra cosa que me encanta es hablar con chicas sobre sandalias, con una amiga solía hablar siempre que podía y la típica conversación absurda sobre el tiempo la acababa llevando a que ambos deseáramos que mejorara un poco para sacar las sandalias.

    Pensaba que esta chica no le daba el componente sexual que le daba yo, pero curiosamente cuando se emparejo empezó a evitar el tema por lo que creo que a ella también la gustaba lo suyo.

    Eso me llevo a tener alguna charla esporádica con otras chicas pero nada como aquello.

    Un día de visita en una ciudad cercana, haciendo tiempo para un compromiso, entre en el típico bazar chino, dando vueltas se me vino una idea a la cabeza. ¿Por que no hablar de sandalias con la dependienta?

    Dicho y hecho, espere a que acabara de atender y fui a preguntarla si tenia sandalias

    La chica puso un gesto raro en la cara y dijo con su acento ¿San dala?

    Sin darme tiempo a mas aviso a un chino de unos 60 años que me llevo a un estante con las típicas chanclas de plástico

    Así que aquella aventura termino de mala manera con el chino detrás mio para que comprara.

    Días después lo intente en otro bazar.

    Después de la pregunta la dependienta hizo el mismo gesto que la otra y volvió a repetir ¿San dala?

    A lo que la explique que se trataba de zapatos que dejaban ver los pies

    la chica sonrió y me llevo a un expositor con las mismas chanclas de plástico que el del otro día.

    En esto acabo el verano e inevitablemente volví al zapato cerrado con calcetín.

    Seria un día de principios de octubre, en el que hacia calor aunque no excesivo, de nuevo en otra ciudad esperando la hora para un asunto y tras excitarme un poco ya que ese día había muchas chicas con sandalias por la calle decidí hacer un ultimo intento.

    En esa localidad había una tienda china de grandes dimensiones, eran las tres de la tarde así que estaría casi vacía, aparque el coche en el parking y entre.

    La cosa pintaba bastante bien, tres dependientas entre 25 y 35 años y solo un par de clientes despistados.

    Si algo había aprendido de los intentos anteriores era que la palabra sandalia era desconocida para los chinos, pero pensaba en que eso jugara a mi favor, pensaba cuando pusiera cara de extrañeza hablarla sobre como eran, tal y como hice en la anterior ocasión.

    No me equivocaba, la china puso la misma cara y el inevitable ¿san dala?

    Cuando ya pensaba iniciar mi descripción me di cuenta que otra de las dependientas llevaba unas sandalias de dedo así que instintivamente señale los pies de la dependienta mas jovencita.

    Ella se sorprendió de que la señalara sus pies pero tras unas palabras en chino de su compañera me acompaño por un largo pasillo.

    una vez llegamos al destino, para mi sorpresa no estaban la chanclas de plástico ni los crocs de imitación. Sino sandalias de cuero que aunque no eran una maravilla, no estaban del todo mal.

    Pense que una vez me mostrara el sitio la chica volvería a su puesto, pero no.

    Me dijo que si quería probar me podía sentar en un banquito que había y me trajo un espejo.

    Yo elegí las que mas me gustaban me senté y lo mas despacio que pude desate mi zapatilla y quite el calcetin, una vez descalzo mi pie derecho me coloque muy lentamente la sandalia disfrutando del momento.

    cuando me la abroche la china me dijo que me quedaba muy bien.

    En ese momento supongo que lo normal hubiera sido quitarme la sandalia, calzarme la zapatilla y pagar, pero pense que llegado ese momento por que no estrenarlas, así que delante de la dependienta me desate la otra zapatilla me quite el calcetín y pedí por favor la sandalia izquierda que me puse sin ninguna prisa.

    Ya con el par en mis pies la chica me dijo que me quedaban muy bien y fue a guardar el espejo.

    Poco a poco fui hasta la caja donde dije a la tercera dependienta que me cobrara, como no me entendió no tuve mas remedio que señalarla mis pies con la mano que me quedaba libre, ya que la otra sujetaba las zapatillas.

    Al darse cuenta de lo que ocurría sonrió y me cobro, tras lo cual salí del establecimiento.
     
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