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¿Fantasía o recuerdo?

Tema en 'Relatos eróticos y experiencias' iniciado por perrito89, 24 Oct 2016.

  1. perrito89

    perrito89 Fetichista

    Registrado:
    23 Nov 2015
    Mensajes:
    44
    Género:
    Masculino
    Había quedado con una amiga para ver una serie. Ella siempre había estado loquita por mí y, aunque ahora tenía novio, sabía que si quería era mía.
    Me dolía un poco la espalda, así que fui con la idea de que me diera un masajito (los da de maravilla). Se lo dije por whatsapp y me dijo que encantada.
    Llegué a su casa y pasamos a su habitación, donde me dijo que me pusiera cómodo. Yo, ni corto ni perezoso, me quedé en boxer en un momento, y acerté a ver su mirada de deseo, aunque había algo en ella que me dejó un poco confundido.
    Empezó a masajear mi espalda con suavidad, pero con firmeza a la vez. Yo cerré los ojos encantado, disfrutando del tacto de sus manos en mi cuerpo. Ella siguió con las piernas, los glúteos... realmente me estaba excitando mucho su forma de tocarme. Me dijo que me diera la vuelta, a lo que, bromeando, le dije que ahora no podía. Sonriendo contestó que mayor motivo para que me la diese. La obedecí, y vi en sus ojos cómo le gustaba aquel bulto que escondía mi boxer...
    Se acercó a mí, y empezó a acariciarme el paquete, lo que le hizo aumentar en tamaño y dureza. Retiró mi ropa interior y dedicó un momento a admirar mi polla erecta, para seguidamente empezar a masturbarme despacito.
    Cuál fue mi sorpresa cuando empezó a alternar caricias con golpes, tanto en mi escroto como en mi pene. Extrañado la miré, y le dije que qué estaba haciendo, pero ella sonrió (no podía mentirle, la dureza que adquiría mi polla con cada golpe decía mucho más que cualquier palabra que saliese de mi boca), se acercó a mi oído y susurro: "Ahora mando yo".
    Acto seguido, me ordenó esperarla de rodillas y salió de la habitación. No me atreví a contradecirle, y así obré.
    Tardó unos 5 minutos en regresar, y lo hizo vestida con unos tacones de infarto, medias, liguero y un corsé muy sexy. Estaba impresionante. Sentí unas ganas inmensas de complacerla y obedecerla en todo.
    Se sentó en un sillón y me dijo que me acercase. Me levanté, pero ella rápidamente me dijo que no, que a cuatro patas, que ahora era su perro. Sentí ganas de levantarme e irme de allí, pero, no sé muy bien por qué, no sólo no lo hice, sino que además acaté su orden mientras ella reía.
    Cuando llegué, extendió una de sus largas piernas y me mandó chuparle la suela, el tacón, y repetir con el otro zapato. Me dijo después que se los quitase y que lamiese sus pies, cosa que yo hice con muchísima avidez, mientras ella no dejaba de moverlos y ponérmelos en la cara...
    "Ahora vengo, perro" dijo ella antes de desaparecer por el umbral de la puerta. Volvió medio minuto después con una correa y un collar de perro, que yo dócilmente me dejé colocar alrededor de mi cuello.
    Inmediatamente después tiró fuerte de la correa y me dijo que íbamos a dar un paseo. Yo andaba como podía, a cuatro patas, detrás de esas piernas perfectas, deseoso de que me usase a su antojo, mientras ella no dejaba de recordarme que era su perro.
    Enfadada porque, según ella, era un perro muy lento, comenzó a azotarme con mi propio cinturón, cosa que vio que yo disfrutaba. Como su intención era castigarme, me cogió nuevamente fuerte de la correa y me llevo al sillón, se sentó, y empezó a abofetearme y escupirme sin piedad, mientras no dejaba de insultarme y decirme que era un perro inútil, que ella era mi Diosa, y mi deber complacerla.
    Tal era mi propósito y cuando vi que retiraba su tanga me abalancé como un perro a por su comida, pero ella me recibió con un bofetón bien fuerte, y me dijo que las cosas se hacían cómo y cuándo ella disponía. "Ahora, perro" dijo, y yo obedecí con celeridad, lamiendo su clítoris despacito, con suavidad, pero con ganas, notando cómo su sexo se humedecía, lamiendo sus labios. No tengo ni idea de cuánto tiempo estuve ahí lamiendo, pero mereció la pena cuando noté cómo me empapaba boca y cara y cuando, obediente, tragué todo lo que de su delicioso coñito salió.
    "No he terminado contigo" dijo, y me llevó con la correa al baño y me metió en el plato de ducha. Ingenuo de mí, pensé que me iba a dejar ducharme. En realidad, lo que hizo fue arquear sus piernas, mandarme colocarme cerca, y "premiar" mi buen comportamiento con una lluvia dorada que dejó mi cara y cuerpo empapados de su pis.
    Sin ningún atisbo de preocupación por cómo podía sentirme, me dijo "voy a follarme a mi novio", y sin más se fue, dejándome allí, con esa mezcla de humillación y excitación tan perturbadoras, y con esa cara de tonto que me costaría un buen rato quitar de mi cara.
    Eso sí, la serie no la vimos.
     
    A swingersbi, sumiso_fetish y Teodora les gusta esto.
  2. sumiso_fetish

    sumiso_fetish Fetichista

    Registrado:
    11 Mar 2013
    Mensajes:
    252
    Género:
    Masculino
    Buenisimo. .....muy afín con mis gustos !! Felicidades de verdad !!!
     
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  3. perrito89

    perrito89 Fetichista

    Registrado:
    23 Nov 2015
    Mensajes:
    44
    Género:
    Masculino
    Muchas gracias!
     
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